Hay titulares y titulares. En la trama de corrupción de Valencia hay una noticia que para mí destaca de entre todas. Salvo ese pequeño rayo de diversión, me aburre bastante todo el Caso Gürtel. La justicia tiene supuestamente todo lo que necesita para hacerse valer, pero el barco no parece llegar a tierra firme. Claro que para la dirección de PP es justo esto lo que se necesita; dos escandalos al mismo tiempo. Es como tener anginas y gripe. El único remedio posible es quedarse en la cama una semana y estarse bien calladitos. Una misma medicina que sirve para ambas dolencias. También les resulta muy útil que la justicia vaya tan lenta.
¿Alguién se acuerda del espionaje interno del PP de Madrid? La ley pondrá a los culpables donde les corresponda estar, pero al PP como partido no va a hacerle mucho daño. El PP ha practicado un buen damage control desde luego.
¿Y la corrupción? Pues nada. Asi es la política en todas partes. En ciertos sitios hay más y en otros menos. Los casos de corrupción son un poco como el contrabando de drogas. De repente la policía pilla media tonelada de algo y salen con los políticos en la foto, todos muy contentos. Pero no se puede comparar con lo que no pillan, y lo que no cuentan que no pillan. Esto parará cuando, como todo en este mundo, las circunstancias lo permitan.
La corrupción es como cualquier otro crimen. Nos equivocamos gravemente en hacer una separación cognitiva entre delincuencia y corrupción, pero lo hacemos. Dostojevskij nos enseñó hace muchos años que la prisión es el mejor espejo de una sociedad y luego Foucault desarrolló la misma idea. Con la corrupción pasa lo mismo, los políticos no pertenecen a otra casta. Los delitos nos pueden contar mucho sobre nuestra propia sociedad.
A mí no me afectan mucho los corruptos. Nunca me enfado de verdad ni siento ira cuando un político elegido democráticamente roba el dinero que se podría invertir en colegios públicos. Bueno, ahora que lo pienso, me estoy empezando a cabrear. Puede que la corrupción sea demasiado abstracto para mí. Los que consiguen o bien meter a un hijo en un colegio determinado o un trabajo para un sobrino mediante contactos o conocidos son los que realmente me hacen perder los estribos. Son ellos los que crean el fundamento para la mera existencia de la corrupción.
Everybody's doing it.......
Tuesday, 19 May 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

0 comments:
Post a Comment